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Radioterapia de haz externo: comprender su tratamiento y atención

Puede sentirse preocupado por comenzar la radioterapia. Pero comprender cómo funciona puede hacer que la experiencia sea más manejable. En esta guía, se ofrece una descripción general de lo que puede esperar a medida que avanza el tratamiento.

¿Qué es la radioterapia de haz externo?

La radioterapia es un tratamiento contra el cáncer. Utiliza rayos X o partículas dirigidas de alta energía para destruir las células cancerosas. Puede ayudar a detener el crecimiento y la propagación del cáncer en el cuerpo. Hay varios tipos de radioterapias. El tipo más común para tratar el cáncer se denomina radioterapia de haz externo. Una máquina dirige los rayos o partículas al tumor desde fuera del cuerpo. Existen muchos tipos diferentes de radioterapia de haz externo. Pregúntele al equipo de atención médica acerca de su tipo específico.

Su primera cita

El primer paso del tratamiento es una cita con un oncólogo radioterapeuta. Es un proveedor que se especializa en el tratamiento del cáncer con radiación. Durante esta visita, puede esperar lo siguiente:

  • Una revisión de su salud. Su médico le preguntará sobre su cáncer y su historial médico.

  • Un análisis sobre las opciones de tratamiento. El médico analiza sus opciones. Luego usted decide si la radioterapia es adecuada para usted.

  • Una oportunidad para hacer preguntas. Pregunte sobre los efectos secundarios, los plazos, el cronograma de tratamiento, las limitaciones de su actividad o cualquier otra pregunta que tenga. También podrá compartir sus inquietudes y preocupaciones.

Planificación del tratamiento

  • Antes de comenzar la radioterapia, tendrá una cita de planificación llamada simulación. Esto ayuda a determinar la posición exacta en la que estará durante todo el tratamiento de radiación. Trabajará con un radioterapeuta que ayudará a administrar los tratamientos. Durante la simulación, puede esperar lo siguiente:

  • Posicionamiento. El radioterapeuta lo ayudará a encontrar una posición cómoda.

  • Dispositivos estabilizadores. Estos instrumentos lo ayudan a permanecer quieto. Se aseguran de que el tratamiento se dirija al lugar correcto.

  • Diagnóstico por imágenes. El terapeuta utiliza una tomografía computarizada o una resonancia magnética para mostrar la ubicación del cáncer y los mejores ángulos de tratamiento.

  • Marcas. El terapeuta hace marcas del tamaño de pecas en la piel. Por lo general, hace de una a cinco marcas. Estas pueden ser permanentes, como los tatuajes. O pueden ser marcas temporales. Pero no son muy visibles. Sirven como guías durante su tratamiento.

Lo que puede esperar durante el tratamiento

Una vez que el plan esté listo, podrá comenzar la radioterapia. La mayoría de las personas tienen sesiones diarias durante algunas semanas. Pregúntele al equipo de atención médica acerca de su cronograma exacto. Durante cada sesión, puede esperar lo siguiente:

  • Posicionamiento. Es posible que deba usar una bata médica según el área que se trate. Se acuesta en una camilla. El radioterapeuta lo sitúa en la posición correcta. Se pueden utilizar dispositivos estabilizadores o moldes. Es posible que utilicen escudos especiales para proteger otras partes del cuerpo que no se tratarán.

  • Emisión de radiación. La máquina de radiación se mueve a su alrededor pero no lo toca. Emite radiación. No duele. Es posible que la máquina sea ruidosa. Podrá hablar con el terapeuta a través de un intercomunicador durante el tratamiento.

  • Duración. Cada sesión dura unos 15 a 30 minutos. La radiación real dura solo unos minutos. En la mayoría de los casos, regresará a casa después del tratamiento. No quedará radiactivo durante o después del tratamiento porque no hay una fuente de radiación dentro de su cuerpo.

Efectos secundarios y cómo tratarlos

La radioterapia puede provocar efectos secundarios, que pueden variar de persona a persona. Los efectos secundarios dependen de qué área de su cuerpo se esté tratando. Por ejemplo, los efectos secundarios serán diferentes si recibe radioterapia en el cerebro o en el abdomen. Los efectos secundarios también dependen de la dosis, la duración del tratamiento, su salud general y el tipo específico de radioterapia.

Los primeros efectos secundarios comienzan durante el tratamiento o justo después de este. Suelen desaparecer después de algunas semanas o meses tras finalizar el tratamiento. Los efectos secundarios tardíos pueden aparecer meses o años después de finalizar el tratamiento. Pregúntele al proveedor qué efectos secundarios a corto y largo plazo puede haber y cómo controlarlos o prevenirlos.

Los siguientes son los efectos secundarios más comunes:

  • Fatiga. Es posible que se sienta cansado. Descansar y dormir puede ayudar.

  • Cambios en la piel. La piel cerca del área de tratamiento puede enrojecerse, picar, secarse o formar ampollas. Utilice jabones y lociones suaves según las indicaciones de su equipo de atención médica. Evite la luz solar directa.

  • Caída del cabello. La radiación puede provocar la caída del cabello en el área de tratamiento. Por ejemplo, si tiene radiación en la cabeza, puede perder el cabello de la cabeza. Si recibe radiación en el área pélvica, es posible que pierda el vello púbico. Es posible que su cabello vuelva a crecer después de finalizar el tratamiento, pero puede tener una textura o un espesor diferente. O la caída del cabello puede ser permanente.

  • Pérdida de apetito. Puede resultar útil realizar comidas pequeñas y frecuentes.

La radiación puede afectar su capacidad para tener hijos dependiendo del lugar del tratamiento. Si desea tener hijos en el futuro, hable con su equipo de atención médica sobre los efectos de la radiación en su fertilidad antes de comenzar el tratamiento. Pueden derivarlo a especialistas en fertilidad y otros recursos según sea necesario.

Pregúntele a su equipo de atención médica qué efectos secundarios debe observar y cuándo informarlos. Pregunte cómo comunicarse con el equipo de atención médica fuera del horario de atención habitual, durante los fines de semana y durante los días festivos.

Cuándo llamar a los proveedores de atención médica

Es importante que sea abierto y honesto con el equipo de atención médica. Debe llamar a sus proveedores de atención médica si ocurre lo siguiente:

  • Tiene mucho dolor

  • Nota que los efectos secundarios empeoran

  • Ve signos de infección, como hinchazón, enrojecimiento o dolor

  • Tiene dificultad para respirar

Consejos para sobrellevar el tratamiento

La radioterapia puede ser difícil mental y emocionalmente. Estos son algunos consejos que pueden ser de ayuda para sobrellevarla:

  • Comparta sus sentimientos. Hablar con amigos, familiares o un consejero puede ayudarlo a sentirse mejor.

  • Intente relajarse. La respiración profunda, la meditación, el yoga o incluso sentarse tranquilo en soledad pueden servir.

  • Si puede, permanezca activo. Caminar u otras actividades ligeras pueden mejorar su estado de ánimo y su energía. Pregúntele al equipo de atención médica qué actividades son seguras para usted.

Busque ayuda y apoyo

Hay ayuda disponible más allá del consultorio de su proveedor. Pregúntele a su equipo de atención médica sobre grupos de apoyo o hable con un trabajador social. Es posible que haya personas de apoyo adicionales en el personal, como consejeros y defensores financieros. También puede buscar recursos en línea. Comuníquese con amigos y familiares que sepan por lo que está pasando. Conectarse con otras personas que han recibido radioterapia puede ayudarlo a sentirse mejor. También puede aprender de sus experiencias.

Atención y seguimiento posterior al tratamiento

El tratamiento contra el cáncer no termina cuando se completa la radioterapia. En la siguiente fase, puede esperar lo siguiente:

  • Visitas de seguimiento. Su médico programa controles periódicos.

  • Comunicación continua. Manténgase en contacto con los proveedores de atención médica.

  • Cuidado personal a largo plazo. Encuentre actividades y rutinas que lo hagan sentir bien.

Celebrar las pequeñas victorias

A medida que avanza en el tratamiento, marque sus éxitos. Celebre victorias, grandes y pequeñas, como las siguientes:

  • Completar cada sesión de tratamiento. Anote su progreso en un calendario.

  • Sentirse mejor. Observe cuando los efectos secundarios disminuyen o tiene más energía

  • Alcanzar momentos importantes. Celebre el final de una semana o de su plan de tratamiento.

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